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La Jiribilla · marzo de 2010

Esta vez, en lugar de cuerdas, en el sitio donde dos voces se entrelazan y dejan crecer versos y acordes, hay imágenes. En un singular dúo de lentes, los fotógrafos Alain Gutiérrez Almeida y Kaloian Santos, dejan entrever sus guiños a la trova y sus hacedores, en una exposición inaugurada a propósito de las actividades del Festival de la Trova Pepe Sánchez.

Hablamos de fotos, pero no de imágenes mudas, detenidas. Como expresa Amalia Alejandra en el catálogo, se trata de que estos artistas han encontrado “el modo de atrapar, de mantener vivo diría yo, el sonido preciso, la melodía exacta del instante, desde la maravillas de sus luces y nublados. Con sólo detenerse ante cada una de estas piezas, el gesto cazado, encarcelado para la eternidad fuera de su jungla de presente indetenible, tendrá entonces voz propia y podremos disfrutarla”.

De modo que las páginas de la Jriibilla presionan ahora el obturador y dejan atrapadas las respuestas de estos artistas de las luces y las sombras. En muy breves consideraciones estos dos talentosos creadores nos dejaron algunas de las huellas y motivos de sus labores.

Alain Gutiérrez: Trabajo para mañana.

¿Alain, cuál es tu retrato de la trova?

La trova para mí es ahora mismo la razón de mi trabajo. Es mi acompañante desde hace unos diez años, incluso un poquito más, pero bueno; profesionalmente hablando, hace unos diez años que trabajo el tema de la trova. Es muy importante, es mi diario, es lo que como todos los días.

¿Cómo se oye a través del lente?

Es muy interesante. Hay conciertos buenos y malos, hay conciertos mejores que otros.. y eso se traduce a través de las fotos. Eso se refleja en tus imágenes. A veces ves una buena fotografía y puedes garantizar que eso fue una buena función. Hay conciertos que no dan fotos, pase lo que pase, y hay otros donde las imágenes vienen solas. Eso está dado por el aire, es consecuencia de la atmósfera de lo que va pasando, y entonces uno se da cuenta de qué tipo de fotos pueden surgir. En los conciertos buenos se escuchan las fotografías; un buen concierto te da por sí mismo buenas fotografías. En una mala presentación, te aburres de buscar y todo queda igual. Parece complicado, pero el fotógrafo lo entiende.

¿Santiago, el Festival…?

Primera vez en Santiago, en un evento, y conociendo esta ciudad del modo en que quería conocerla. Me siento muy bien porque este viaje aumenta ahora mi colección de trovadores con gente que no conocía y con otros que ya había escuchado pero ahora se mueven en otro entorno. Esto es un encuentro de personalidades, un encuentro entre trovadores, entre amigos. De este Pepe Sánchez me voy llevándome un tesoro que de seguro va a trascender. Es importante saber que uno no trabaja para hoy. Yo como fotógrafo no trabajo para hoy, mi colección es para mañana. No sé de qué tiempo, no sé de qué tamaño es ese mañana, pero es para entonces.

Para Amalia, que no pudo estar pero te envió las palabras al catálogo, una frase.

Que estoy loco por conocerla porque le voy a dar mucho cariño. Amalia va a ser también mía.

Kaloian Santos: Hacer sentimientos.

Cámara en mano, a medio camino entre salvar una imagen y posar para otra, bajo los disparos de un amigo, también Kaloian Santos nos ofrece sus palabras para la grabación de este dueto a dos lentes.

¿Un retrato de la trova?

Mi definición de trova está en el sentimiento, en ese espacio que te ayuda a vivir, esas pequeñas cosas que te hacen caminar. El hecho de tener buenos sentimientos, canciones que tienen que ver con mi vida, pues entonces yo las trato de fotografiar. No soy un músico frustrado para nada, aunque de verdad me hubiera gustado aprender a tocar la guitarra. Pero, bueno, aprendí a hacer fotos.

Esos sentimientos que los artistas dicen en versos yo trato de captarlos en imágenes. Por eso esta exposición tiene como protagonista a la guitarra, no al trovador como tal. Porque de ahí, de la guitarra como dice Silvio, salieron todas esas canciones, esos versos. Ahí está el sentimiento hacia la trova.

Si no eres un músico frustrado, ¿prefieres cantar desde el lente?

Desde el lente se canta con las mismas ganas, bohemias y sueños con las que se canta desde la guitarra. Es un instrumento otro, lo que pasa que no produce sonidos pero puede producir los mismos sentimientos. Unos los hacen con las cuerdas, yo los hago con mi cámara.

Dame tus impresiones sobre el hecho de que tus fotos de trova estén en la cuna de la trova, en Santiago de Cuba, en el Pepe Sánchez.

Para mí, hacer esta exposición primero en el festival Longina en Santa Clara que fue donde la inauguré. Y luego hacerla en el Pepe Sánchez, pues, era mi deseo. No quise hacerla en una gran galería en la capital, es perfecto exponer en la Habana pero creo que donde primero debía hacerse era en el Longina, con los más jóvenes trovadores y después aquí en Santiago, en el Pepe Sánchez.

Te cuento algo de mi relación con Santiago. Cuando estudiaba Periodismo, en primer año y aquí en Santiago, una de mis primeras fotos, hecha con película y con una Zenith, fue a unos trovadores callejeros y errantes frente al museo Bacardí. Esa foto me dio la gran satisfacción del primer premio que gané en fotografía, en un Salón Nacional que se hacía aquí. Esa foto está impresa en mi casa y me sigue gustando mucho. De pronto sabía que tenía que seguir haciendo ese trabajo. Cuando fui a la capital, cuando perfeccioné muchas cosas en mi profesión, seguí haciendo fotos a la trova. Por eso, de esta guitarra que es mi cámara, no me voy a apartar nunca.

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