Nota de contratapa
Trovadoras en activo nos regalan, además de voces y sonidos, su visión del lugar que ellas, y otras que les precedieron, han tenido en el devenir de la canción trovadoresca cubana; también reconocidos especialistas: Isabel Moya en materia de género, y Lino Betancourt, musicógrafo, aportan su criterio respecto al tema.
Una mujer más plena y realizada desde la canción, una mujer capaz" de construir, de analizar y de luchar por la vida", palpita en este libro.
Ficha
- título
- Trovadoras
- género
- Entrevistas
- editorial
- Editorial Oriente
- año
- 2008
- cubierta
- Ilustración de Ramón Eduardo Haití
Presentaciones


Prensa
- Entrevistas y reseñas en la prensa cubana de la época; los enlaces están en localización y se irán sumando aquí.
Con voz y voto
La entrevista como género periodístico, deuda eterna con mi maestra la profesora Miriam Rodríguez, siempre me ha gustado mucho. Es, además de un vehículo ideal para obtener información directa en las investigaciones, un medio especial para trasmitir ideas de primera mano. En este libro tuve la suerte de entrevistar a varias figuras femeninas relevantes de la trova cubana. Algunas, a través de los medios electrónicos. Otras como Sara González, Liuba María Hevia, Marta Campos, Niuska Miniet y Teresita Fernández, fueron cara a cara. Por igual, las entrevistas al sabio y bueno Lino Betancourt y a la brillante Isabel Moya, fueron grandes regalos y aprendizajes.
En esas ocasiones, casi siempre las entrevistan dejan (incluso cuando salen mal, que aquí no pasó), más en ganancia espiritual, humana, en saber y hondura, que lo que al final se publica, por más que uno intente poner todos esos matices el retrato escrito. De todos modos, Trovadoras fue un libro que me permitió acercarme más a las teorías de género, un saber todavía poco apreciado pero muy útil, y a la producción trovadoresca femenina cubana. Esa puerta sigue entreabierta y podría ser valiosa fuente de nuevos estudios y trabajos de investigación para algún día.
Fue, también, un libro portador de diversos sentires. De un lado, trajo la alegría de la propuesta de publicación, que cuento aquí más adelante, en mi voy voto por otro de mis títulos. Trajo también algunas angustias editoriales, profesionales, que son parte del imprescindible aprendizaje que conlleva este viaje de la escritura. Por otra parte, dejó valiosos recuerdos. Como el primer ejemplar que llegó a mis manos en manos de amorosa mensajera. Como la oportunidad de juntar, en el mismo acto creativo, la ilustración de portada de mi hermano Ramón Eduardo Haití y las fotos de mi otro hermano Alain Gutiérrez Almeida.
Detalle curioso, para biógrafos o simples chismosos. Un ejemplar de ese libro está entre las muchas dádivas, pagos y regalos que llegan al altar de la Patrona de Cuba, la Caridad del Cobre, en Santiago de Cuba. Un viaje a un Festival de la Trova Pepe Sánchez llevó al autor a dejar allí su obra, creo que es la mejor ofrenda que puede hacer un escritor, y de paso a pedir bendiciones, para sí y para los dos amigos que dejaron su ayuda valiosa y talento en ese volumen.
A. López Sánchez